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lunes, 7 de septiembre de 2009

Sueño febril

Aquel dia soñó que se despertaba y que todo el mundo se había vuelto en su contra.
No era una cuestion de que ocurria a su alrededor, sino de por que pensaba que ocurría. ¿Acaso no era él el que, con sus estupideces, habia llevado la situacion a ese punto? No habia ni una persona en la tierra que le pudiera decir lo contrario.
Bajo la tormenta de su misma palabrería se sentía solitario y amargado, vacío como una bolsa de aire bajo las arenas húmedas; bolsa que captura estúpidamente al incauto viandante.
Una vez hubo terminado con la autocompasión, cuando no le quedaba carne que rascar, despertó.
Se encontraba en una cama redonda, de sabanas de seda.

lunes, 6 de julio de 2009

Mal de muchos

Un buen día, se sentó. Cada paso que había dado le pesaba en la espalda. El recuerdo de cada persona con la que había compartido sus sentimientos la llenaba de tristeza y angustia. Lo único que podía hacer era sentarse en el suelo, allí mismo, y dejarse morir.
Pasó un dia, durante el cual sus amigos fueron y le preguntaron “¿Que haces?”. Cuando lo explicó, le preguntaron que por qué no había hablado nunca de ello. No supo que responder.
Siguió sentada, sin decir palabra. Paso un segundo dia, durante el cual los desconocidos se le acercaban y le preguntaban el porqué de que desperdiciase su juventud allí, sentada en una acera. Realmente no sabía que responder, asi que no dijo nada.
Al tercer día nadie fue a verla.
Al cuarto día, sola y angustiada, gritó. Gritó hasta que todas las luces del mundo menos una se apagaron. Un hombre pasó junto a ella y le dijo:
-Gracias.
-¿Por qué?-preguntó ella.
-Estaba sentado allí al lado, desde hacía dos días-dijo el hombre-, pero parece que hay alguien que esta peor que yo.

El teatro

En el teatro de su vida, ya solo parecía quedar una última luz encendida antes de que se cerrara el telón.

El gato

Aquella noche fatidica del dieciseis de abril, ella había estado sentada en el balcon de la ventana, como cada noche, mirando la nada, la luna, los edificios, disfruando de una copa. Dentro se podían oir las voces de sus amigos, acompañadas de alguna risa esporádica. No tenía ganas de entrar, y le gustaba disfrutar de su ritual, tranquila y sin prisas.
Un gato negro, de porte ajestuoso y larga cola comenzó a cruzar la calle. A ella le gustaban los gatos. Y en aquel momento pasó un coche, atropellando al gato, dejando una mancha oscura sobre el asfalto.
Ahora ella no podía quedarse en el balcón, por miedo a que por su culpa atropellaran a otro gato. Se sentaba cada noche junto a la mancha de la carretera, mirandola, y deseando haber podido hacer algo.


(Este relato es raro. Estaba escribiendo y no sabia que hacer, y nada mas que podia pensar en un gato que cruzaba la carretera...y al final escribi esto, que no me gusta y que no se muy bien a que viene. Lo curioso es que despues, cuando nos pusimos a leer los microrrelatos en comuna, una chavala habia escrito uno que iba de algo muy muy parecido...una tia que ve como arrollan a un gato, y se queda depre...)
(Tendre poderes? jajajajajaja)

El marido

Él hacía años que había abandonado a su familia, y de vez en cuando los remordimientos volvían, trayendole recuerdos lejanos. Hacía veinte años ya desde su traición, y solo en el bar frente a un bourbon, y pese a todas las veces que lo había conseguido, no lograba encontrar una sola excusa para lo que había hecho. Suspiró, pagó la cuenta y salió al frío de la calle, alejandose de la suave música de jazz.a
Había tenido mucho tiempo para buscar las palabras exactas de su disculpa. Se acercaría a la que fue su mujer y le diría, sin poder contener un nudo en la garganta:
-Marta, siento el daño que te hice. No tengo ni idea de por que tienes que haber pasado, pero te juro que, a partir de ahora, siempre podras contar conmigo...
O quizás le dijera:
-Marta, tu y la niña siempre fuisteis lo mas importante para mí. Enmendaré todo lo que hice, te lo prometo...
Suspiró, agitando la cabeza. Quizás la iría a visitar mañana. O mejor pasado; así no tendría resaca. Claro. Pasado mañana.
Pasó junto a una chica, sin atreverse a mirarla. En mitad de la noche, con aquellas pintas...quizás tuviera una enfermedad o fuera a atracarle. Pasó sin mirarla a la cara, acelerando el paso. Solo estuvo tranquilo cuando hubo girado la esquina.
Era su hija!!!!!!


(Este relato no me gusta. Por eso el final es tan...lleno de exclamaciones y en cursiva. Un poco con el cachondeo de los finales [algunos solo, eh?] super chungos que ponen a veces Poe y Lovecraft...no, no me gusta mucho)

sábado, 20 de junio de 2009

Enamorarse es...

Aqui solo vendemos corazones sangrantes, rezaba el cartel.
Él entró, mirando a su alrededor. Era una tienda extraña, a la vez nueva y antigua. Algunos rincones olían a moho; otros al fresco olor de la tierra cuando acaba de llover.
Se acercó a donde estaba el dependiente.
¿Vendian corazones rotos? fue lo que le preguntó.
El dependiente le dijo; no, recuerdos.
Él volvió a preguntar; ¿solamente eso? ¿No son corazones rotos? ¿Quien podría querer un corazon roto?
El dependiente respondió; no, son lágrimas
Creía que solo vendian corazones rotos, dijo él.
El dependiente respondió; no, tenemos sonrisas.
Él quería saber si podía llevarse una sonrisa.
Puedes llevarte todas las que quieras, dijo el dependiente, pero por cada sonrisa recibirás un torrente de lágrimas. De las más amargas.
Se que después de las sonrisas vienen las lágrimas, dijo él, y las sonrisas siempre valen la pena. Pero eso no tiene que ver con un corazón roto...
No es un corazón roto, dijo el dependiente. Es un corazón sangrante.

domingo, 14 de junio de 2009

Música de piano

Las teclas del piano rodaban por las habitaciones vacías, por los suelos pulidos de marmol que decadas atrás vieron tantas cosas.
El salón, vetusto y arcaico, tenía un gigantesco reloj de pie de caoba oscura. El pendulo había parado hacía mucho tiempo; nadie había querido darle cuerda. Cúantos animados almuerzos habían anunciado las campanadas de aquel reloj; cuantas noches silenciosas había quebrado con su sonido.
Las cortinas de las habitaciones ondeaban al viento, levantando las hojas que se habían colado por las ventanas.
En una de las habitaciones, de espaldas a la puerta, alguien tocaba el piano.
Su cancion era melancólica, triste. Soñaba con los momentos que habían pasado, con los que tenían que venir. Lo único que recordaba era lo oscuro. Ya no se acordaba de aquellos momentos de alegría.
Sus dedos, que antes habían acariciado la piel de su amado, ahora solo desgranaban acordes tristes del teclado.

sábado, 6 de junio de 2009

Poesia de estas cutres que parecen escritas en el borde del libro de lengua

Ya lo pensaste, amiga
ya sabes que todo acaba en desastre.
La decisión sombría de una vida sin sueños
sería vivir sin amarte.
Y aunque me quede el arte,
sería escapar de lo bueno,
mandarlo todo al traste.
Asi que dejame besarte
y soñar.

lunes, 18 de mayo de 2009

Realmente necesito dormir

Cansar descansar cansancio cansino cansado cansado cansado.
Asi me encontraba ese dia cansado delante del teclado sin poder pensar en nada definido ojos ardiendo en las cuencas oculares como pedazos de mojama secos rodando en arena ardiente sin embargo el pensamiento del dia de mañana no ayudaba levantarse e ir a correr con el cuerpo destrozado saltar correr ir a la facultad a no hacer nada ir a clase dormir nada interesante ahora comer como siempre sin ganas de hacer nada solo dormir de camino a la linda y suave cama solo pensando en como caer rendido como caer y dejar de darle vueltas al trozo de uranio a la masa de lava incandescente de pensamiento que te quema los dedos y que no puedes no debes soltar y al llegar lo unico que se te ocurre es copiarte a ti mismo repetir formulas una y otra vez y piensas dios dejadme dormir de una vez

viernes, 8 de mayo de 2009

Con un poco de azucar...

(Si estas de buen humor leelo luego. No quiero arruinarte un buen rato...)

Da igual como te hayas despertado hoy.
Da igual como haya pasado el dia, y si ha sido fantastico y maravilloso y divertido.
¿Sabeis...esa mosca que no puedes quitarte de detrás de la oreja? Lo único que hace es zumbar y zumbar...puedes pasarte un rato sin oirla, pero al cabo de un poco vuelve...
¡Hoy vamos a hablar de algo divertido!
Vamos a hablar de la muerte.
No de esa muerte de los libros de terror...ese golpe fatidico y repentino, o quizás horrible que te revuelve las tripas. No esa muerte de las peliculas de acción, que es rápida e inexpresiva, e incluso a veces hilarante. Ni los libros ni las peliculas ni nada...nada consigue hablar bien de la muerte.
¿Que es la muerte?
a) Pérdida de actividad cerebral y pulso.
b) Angustia terminal de aquellos que rodeaban al difunto.
Según nuestra gran fuente inagotable de omnisapiente conocimiento, la wikipedia, sinonimos de muerto son occiso (muerte violenta) y difunto. Lo occiso es horrible. Lo difunto es horrible. Todo ello es horrible.
No es facil apartar de la mente los morbosos pensamientos de la muerte. Sin llegar mas lejos, yo ahora mismo podría estar pensando en alegres animales Disney, cantando y brincando (la mierda cantante y danzante de la tierra), pero...no. Aqui me veis, muerte, muerte, muerte.
Cuando te mueres, tus células, esos pedacitos de vida que un buen día decidieron vivir en comuna hippie, deciden que ya es hora de cerrar el negocio. Ya no hay metabolismo...a menos que pensemos en las bacterias, claro. Empiezan a cebarse de las celulas muertas, y en un tiempo relativamente corto...no hay nada.
Bueno, algun trozo sin importancia.
Por supuesto, quedan pedazos de memoria en las cabezas de aquellos que te conocían...pero la memoria falla. Fallar es humano. Y quizás...quizás se olviden en menos tiempo del que te gustaría...
¿Y ahora que?
Nada.
Todo se muere. Nada es eterno. La mona lisa se cae a pedazos.
Sería mas facil pasar un buen rato...si no fuera por toda esa gente (y animales, eso es) que no paran de morirse a nuestro alrededor.
Parad ya de moriros. Con tanta pena no nos dejais vivir en paz.